Chicago, la ciudad de los vientos, florece. tulipanes,y narcisos engalanan la ciudad en los canteros lineales, en los macizos de los parques. La distancia de plantación, de los bulbos muy cercanos entre sí, la profundidad a la que son plantados, y las mismas condiciones del clima, hace que florezcan con tallos largos, y flores grandes como copas cerradas o más abiertas. El viento también produce su efecto e inclina las flores. El tapiz de flores evita que el suelo se vuele. Todas las tareas de jardín tienen su razón de ser.
Es la tarde en Chicago y la Crown Fountain del Millenium Park vierte sus aguas como una gárgola, como lo pensó su disenador, el artista espanol Jaime Plensa.
Pero los tulipanes a su manera perciben el atardecer, y cierran sus corolas hasta la mañana.
Los delicados tulipanes blancos se ordenan en el parterre de la antigua Water Tower, uno de los edificios que por ser de piedra, sobrevivió al gran incendio de 1871. Water Tower participa del complejo que provee el agua bombeada del lago Michigan, para la ciudad. Ícono de Chicago, en la vereda puede beberse el agua fresca de las fuentes o vertederos de marmol blanco.Tulipanes e ícono, realmente magníficos.








